Si todos los caminos llegan a Roma, ¿cómo se sale de Roma?

A veces, pensamos demasiado y sentimos muy poco.

Mi abuelo siempre decía que si alguien quiere seriamente formar parte de tu vida, hará lo imposible por estar en ella, aunque, en cierto modo, perdamos entre pantallas el valor de las miradas, olvidando que cuando alguien nos dedica su tiempo, nos está regalando lo único que no recuperará jamás.

Y es que la vida son momentos, ¿sabes? Que ahora estoy aquí y mañana no lo sé. Y que quería decirte, que si alguna vez quieres algo, quieres algo de verdad, ve por ello y nada más, mirando el miedo de frente y a los ojos, entregándolo todo y dando el alma, sacando al niño que llevas dentro, ese que cree en los imposibles y que daría la luna por tocar una estrella...

Así que no sé qué será de mí mañana, pero este sol siempre va a ser el mismo que el tuyo, que los amigos son la familia que elegimos y que yo te elijo a ti, te elijo a ti por ser dueño de las arrugas que tendré en los labios de vieja, que apuesto fuerte por estos años a tu lado, por las noches en vela, las fiestas, las risas, los secretos y los amores del pasado. Tus abrazos, así por que sí, sin venir a cuento, ni tener que celebrar algo.

Y es que en este tiempo me he dado cuenta que los pequeños detalles son los que hacen las grandes cosas. Y que tú has hecho infinito mi límite, y así te doy las gracias por ser la única persona capaz de hacerme llorar riendo, por aparecer en mi vida con esa sonrisa loca, con ese brillo en los ojos capaz de pelearse contra un millón de tsunamis...

Así que no... no sé dónde estaremos mañana, no sé dónde estaremos dentro de diez años, ni cómo se sale de Roma, no te puedo asegurar nada. Pero te prometo, que pase lo que pase, estés donde estés, voy a acordarme de ti toda la vida, por eso, mi luna va a estar siempre contigo, porque tú me enseñaste a vivir cada día como el primer día del resto de mi vida y eso, eso no lo voy a olvidar nunca.

martes, 21 de agosto de 2012

Te quiero y no puedo tenerte.


Hemos llegado al precipicio, a lo peor. Siento que te pierdo por momentos, que ya nuestra historia fue pasado, que ni me recuerdas, y lo peor es que yo si lo hago, recuerdo cuando nos peleábamos por tonterías, pero tonterías que duraron demasiado tiempo, y eso fue tiempo perdido para los dos. Paso algo entre nosotros algo que nos cambio la vida de repente en solo un segundo, fue algo que a lo mejor no debería haber pasado pero que en realidad yo me alegro de que pasara. Ahora te miro y ya no siento lo mismo de antes, cada vez es mas fuerte este sentimiento hacia ti, pero sin embargo tu me miras y veo que no me miras con los mismos ojos que me mirabas antes, siento que ya nada es igual, que todo ha cambiado, aunque a mi no me guste, intento que las cosas vayan bien entre nosotros, porque creo que cada vez te necesito más, y eso no es lo peor, cada segundo que pasa siento que mi cabeza te va buscando sola, que te llama y es que ahora mismo para mi eres la mayor de las drogas, eres lo primero que pienso al despertarme y lo ultimo al acostarme, normalmente no era asi, pero ya...ya no puedo dejar de pensar en ti, intento no mirarte tanto cuando estoy contigo, pero es imposible, tambien intento no hablarte para ir olvidandote poco a poco pero te salto con cualquier tema, cualquier tontería. Yo ya no se que hacer, quiero olvidarte y no puedo, y lo más imposible es tenerte, y tampoco puedo, así que no sé, que debo hacer ahora...

No hay comentarios:

Publicar un comentario